La importancia de la alimentación para mantener tus dientes sanos.

Hoy en día, debido al estresante ritmo de vida que tenemos, nuestros hábitos alimenticios no suelen ser los ideales ya que recurrimos a productos ultraprocesados o a la denominada “comida basura”.
Estos alimentos tienen un alto porcentaje de azúcares y carbohidratos, elementos que propician el desarrollo de enfermedades dentales como la caries dental.

Durante el embarazo es fundamental extremar la precaución con la dieta ya que los nutrientes son absorbidos por el feto y los azúcares pueden perjudicar en la correcta formación de los dientes.

Con los más pequeños de la casa debemos controlar la ingesta de azúcares refinados ya que están en proceso de crecimiento. Una alimentación variada y equilibrada es imprescindible para la formación y maduración de los dientes. Estos hábitos beneficiosos deben mantenerse en la edad adulta para favorecer un buen mantenimiento de la salud bucodental y así evitaremos las enfermedades dentales y por tanto la pérdida de dientes.

¿Qué es la caries dental y cómo influye la dieta?.
A pesar de que existe un exceso de alimentos azucarados en el mercado, en los países industrializados estamos experimentando una disminución en la prevalencia de caries debido a los hábitos de higiene oral, la concienciación por acudir a revisiones con el dentista anualmente y el uso de pastas de dientes o enjuagues específicos.
Sin embargo, las caries siguen siendo el problema dental más común en nuestras consultas, tanto en jóvenes como en adultos.
Las caries son perforaciones que afectan a los dientes que se producen por bebidas o alimentos que contienen azúcares y almidones. Cuando estas sustancias entran en contacto con las bacterias de la cavidad oral se producen ácidos que erosionan y desmineralizan el esmalte dental y detruyen sus proteínas. Cuanto más tiempo permanezcan estos agentes en la cavidad oral existe mayor probabilidad de desarrollar lesiones cariosas.
El picoteo entre horas favorece el desarrollo de bacterias por falta de limpieza bucal y menor segregación de saliva.


Evitemos las caries. ¿Cómo?.
⦁ Mantenimiento de una higiene dental adecuada, ya sea con cepillo eléctrico o manual y con una correcta técnica. El cepillado después de cada comida debe durar al menos dos minutos.
⦁ Cuidar la alimentación
⦁ Añade flúor a tu dieta: hoy en día el flúor en las pastas de dientes aportan grandes beneficios al esmalte de nuestros dientes
⦁ Acude al dentista con regularidad para poder detectar a tiempo cualquier problema.
⦁ Hazte una limpieza dental: nuestros dentistas o el equipo de higienistas te informarán cuando es necesario realizar una profilaxis dental.

¿Cómo podemos fortalecer los dientes?.
Algunas recomendaciones:
⦁ Beber mucha agua
Tomar leche y otros lácteos (queso, yogur…) después de las comidas y antes del cepillado. Ayudan a neutralizar los ácidos y son ricos en calcio, fósforo y vitaminas A, B y D.
⦁ Comer manzanas, zanahorias, apio y pepino ayuda a fortalecer las encías y a limpiar la superficie de los dientes.⦁ El Té negro o verde contiene polifenoles que ayudan a controlar las bacterias causantes de la caries.
⦁ Comer chocolate (80% cacao) en vez de caramelos o gominolas.
⦁ Consume Kiwi: posee un alto porcentaje de vitamina C, ayuda a mantener el colágeno de las encías y evita enfermedades periodontales.
⦁ Mastica chicle sin azúcar y con xilitol ya que la masticación y la salivación favorecen la autolimpieza de la boca y la retirada de bacterias formadoras de caries. Es importante recalcar que un chicle jamás debe sustituir al cepillado.
⦁ Cepilla los dientes antes de tomar zumos cítricos y así crearemos una capa protectora ante los ácidos.
Debemos incluir en nuestra dieta los siguientes nutrientes:
⦁ Proteínas para no producir un retraso en el desarrollo de los dientes de leche.
⦁ Calcio, Flúor y vitamina D que ayudan a la formación de unos dientes sanos y fuertes
⦁ Vitaminas C y K para tener unas encías sanas
⦁ Vitamina A y B2, su carencia puede provocar úlceras bucales
Debemos consumir con moderación.

 

Es importante recalcar que existen una serie de factores que hacen que un alimento azucarado sea más cariogénico (formador de caries) que otros.
Consistencia: los alimentos blandos tienden a quedarse entre los dientes con más facilidad que los duros. Es preferible comer un bocadillo de pan a un sándwich de pan de molde. Otro ejemplo serían las galletas y chocolatinas.
Adhesividad: si un alimento es muy pegajoso, más tiempo pasa en contacto con nuestros dientes y por tanto más daño causará. Los caramelos masticables, gominolas…
Nivel de azúcar: los refrescos y otras bebidas azucaradas tienen un alto contenido en ácidos que aceleran el proceso de desmineralización del esmalte.

Para evitar manchas en nuestros dientes recomendamos reducir el consumo de bebidas como el café, té o el vino tinto.

Desde nuestras clínicas te animamos a que mantengas unos hábitos de vida saludables ya que, una alimentación equilibrada no solo beneficia a tu salud general si no que ayuda a que tus dientes y encías estén sanos para conservar las piezas dentales toda la vida.
Ven a conocernos y te informaremos sobre la prevención y el mantenimiento de un excelente estado bucodental.

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